Hay papás que prometen llevarte a Disney y otros que directamente te consiguen un reino 😂.
Cuando Emily tenía 7 años le hizo una pregunta bastante inocente a su papá, Jeremiah Heaton: quería saber si algún día podría convertirse en una princesa de verdad. Él le aseguró que sí y, en lugar de dejarlo como una fantasía infantil, comenzó a investigar cómo podría cumplir su promesa.

Así descubrió Bir Tawil, una zona desértica entre Egipto y Sudán que, debido a una particular disputa fronteriza, ninguno de los dos países reclama como propia. Jeremiah viajó hasta allí, atravesó el desierto y plantó una bandera diseñada por su familia.
Luego bautizó el territorio como el “Reino de Sudán del Norte” y declaró oficialmente, al menos dentro de la familia, que Emily era la “Princesa Emily”.

La historia dio la vuelta al mundo, aunque su proclamación no convirtió legalmente a Bir Tawil en un nuevo país ni hizo de Emily una princesa reconocida internacionalmente. Pero para una niña que solo le había preguntado a su papá si algún día podía ser princesa, probablemente fue suficiente saber que él estuvo dispuesto a cruzar un desierto para intentar cumplir su sueño 😂.
