Su madre estuvo a punto de no tenerlo: años después, se convirtió en una leyenda del básquetbol

Por Ignacio Mardones
21 August, 2026

Antes de convertirse en una de las mayores estrellas del básquetbol, Stephen Curry fue un embarazo que su madre, Sonya, no tenía planeado. En sus memorias, Fierce Love, ella contó que llegó a considerar seriamente terminar el embarazo e incluso acudió a una clínica para hacerlo. Sin embargo, mientras se encontraba allí, cambió de opinión y decidió seguir adelante. Décadas después, aquella historia familiar adquirió una dimensión inesperada al mirar todo lo que su hijo llegaría a conseguir.

Curry nació en 1988 y creció en una familia profundamente ligada al básquetbol. Su padre, Dell Curry, tuvo una larga carrera en la NBA, pero Stephen no fue considerado inicialmente una futura superestrella. De hecho, su contextura delgada y su juego poco convencional hicieron que varias universidades importantes dudaran de él. Terminó jugando en Davidson College, donde rápidamente comenzó a llamar la atención por una habilidad que después se convertiría en su sello: lanzar triples desde prácticamente cualquier lugar de la cancha.

En 2009 llegó a la NBA después de ser seleccionado por los Golden State Warriors. Lo que vino después cambió su vida y también el deporte. Curry se convirtió en el gran referente de una revolución basada en los lanzamientos de tres puntos y ayudó a transformar la manera en que los equipos entienden el ataque. Su capacidad para encestar desde distancias extraordinarias hizo que una generación completa de jugadores comenzara a intentar tiros que antes parecían demasiado arriesgados.

Con Golden State ganó cuatro campeonatos de la NBA, en 2015, 2017, 2018 y 2022. Además, fue elegido dos veces como el mejor jugador de la temporada y en 2016 hizo historia al convertirse en el primer jugador elegido por unanimidad para recibir ese reconocimiento. Ese mismo año protagonizó una temporada extraordinaria, en la que los Warriors establecieron un récord de 73 victorias en la fase regular.

Su nombre también quedó unido para siempre al récord que mejor representa su estilo de juego. En diciembre de 2021 superó a Ray Allen y pasó a ser el jugador con más triples convertidos en la historia de la NBA. En marzo de 2025 alcanzó otra cifra inédita: se convirtió en el primer jugador en llegar a los 4.000 triples durante la temporada regular. No se trata solamente de un récord estadístico: Curry ayudó a convertir el lanzamiento de tres puntos en el centro del básquetbol moderno.

Y quizá por eso su historia familiar resulta tan llamativa cuando se mira desde el presente. Sonya Curry tomó una decisión durante un momento difícil de su vida que, según contó ella misma, pudo haber cambiado por completo el futuro de su familia. Años después, aquel niño se convirtió en campeón de la NBA, en una estrella mundial y en uno de los jugadores que más ha influido en la evolución del deporte. Una historia que comenzó con una decisión personal terminó formando parte de la vida de una de las grandes leyendas del básquetbol.

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