

Cindy Foster lo escuchó clarísimo: su hija tenía muy claro cómo quería llegar a su baile de graduación. Y no, no estaba pidiendo una limusina.
Cindy dirige una funeraria familiar en Rockwall, Texas, un negocio que ama y que lleva en la sangre. Así que, cuando su hija le dijo que quería llegar al baile en una carroza fúnebre y salir de un ataúd, la idea quedó servida.

Llegada la noche del evento, la familia hizo realidad el plan. La carroza fúnebre se estacionó frente al lugar de la fiesta y, cuando se abrió la parte trasera, la joven salió de un ataúd. Sí, de un ataúd. Una entrada que difícilmente pasaría desapercibida entre sus compañeros.
Hay familias que heredan joyas, recetas o apellidos. Esta heredó el sentido del humor más negro, y la hija decidió estrenarlo delante de todo el colegio.
