Lo que comenzó como una misteriosa desaparición terminó revelando una historia de traición y asesinato.

Taylor Wright, una exdetective privada de 33 años, desapareció el 8 de septiembre de 2017 en Pensacola, Florida, Estados Unidos, tras reunirse con su amiga Ashley McArthur, una exinvestigadora de escenas del crimen.

Durante semanas, McArthur aseguró no saber qué había ocurrido, pero la investigación descubrió que Wright había sido asesinada y enterrada en una propiedad vinculada a ella.

Según la Fiscalía, el crimen estuvo relacionado con el uso indebido de 34 mil dólares que la víctima le había confiado. En 2019, McArthur fue condenada a cadena perpetua y permanece en prisión hasta la actualidad.

