

Pasó en Nueva Fe, Argentina.
Una mujer llamó a la policía porque su pareja, Emanuel Galarza (o ex pareja según algunos dicen), se negaba a salir de la casa después de una discusión.
Los oficiales llegaron, y recién cuando el hombre se fue, ella soltó el dato que cambió todo el procedimiento: había plantas de marihuana dentro de la vivienda que le pertenecían a su novio.
Personal especializado en microtráfico entró al lugar y encontró 28 plantas de diversos tamaños de marihuana. Tuvieron que incautarlas todas.
¿El supuesto, y verdadero, detonante de la llamada? Una infidelidad.
Se supone que ella solo llamó para pedir auxilio, y aunque no se ha confirmado la infidelidad, su actuar al llegar la policía demuestra que había intenciones de venganza…
