
Skylar Fontaine tenía 18 años cuando descubrió que iría sola a su baile de graduación.
Su novio, Gage Moak, de 19, era Marine y estaba a más de 1.500 kilómetros de New Orleans, Louisiana, entrenando para su especialidad militar. No había forma de que llegara a tiempo para el 16 de marzo de 2018. Entonces a Skylar se le ocurrió algo que nadie esperaba: en vez de posar sola para las fotos, pidió ayuda a la abuela de Gage, que consiguió un pequeño esmoquin y un uniforme de Marine en miniatura para Clay, el hermanito de Gage de apenas 2 años. El niño se paró junto a ella, orgulloso, como si entendiera la misión que le habían encomendado.


Las fotos se tomaron antes de que Skylar se fuera al baile real con sus amigas, y cuando Gage las vio desde su entrenamiento, no pudo contener la emoción. Las imágenes llegaron a acumular más de 200.000 likes, aunque también recibió críticas de quienes creyeron, equivocadamente, que había llevado a un niño de 2 años a la fiesta. No fue así: Clay solo protagonizó el gesto más tierno de esa noche.
