Moffy tiene un ojo que mira hacia otro lado.

Para muchos, eso sería razón suficiente para no cruzar jamás la puerta de una agencia de modelos. Para ella fue exactamente lo contrario. Esta joven británica, conocida como Moffy Gathorne-Hardy, rompió el molde de la belleza tradicional exhibiendo su estrabismo sin disimulo, y el mundo de la moda se quedó mirándola.

Strom, la agencia que descubrió a Kate Moss, la fichó y la preparaba para dar el salto internacional. La revista The Pop la presentó con una frase que lo resume todo: “Puede que sea bizca, pero también tiene la palabra estrella escrita en todo su ser”.

El fotógrafo Tyrone Leblon, uno de los defensores de las bellezas poco convencionales, contó que Moffy nunca había sido fotografiada para una revista y que resultó excitante trabajar con alguien que era una incógnita. La modelo no paraba de cosechar buenas críticas por su habilidad para vencer los estereotipos.
Esta historia se publicó en 2013, pero la pregunta sigue vigente: ¿quién decide qué es hermoso?
