Sutton Coldfield, Inglaterra, 4 de marzo de 2016. Natalie Queiroz caminaba por Trinity Hill, embarazada de 37 semanas, cuando su entonces pareja, Babur Karamat Raja, la atacó con un cuchillo de cocina. Fueron 24 puñaladas en el corazón, el pulmón, el hígado y el útero, durante casi nueve minutos. Una de las heridas quedó a apenas 2 milímetros de su hija por nacer.

Tres transeúntes, John Mitchell, Anthony Smith y Callum Gibson, lograron arrebatarle el arma. Un helicóptero medicalizado aterrizó en plena calle para trasladarla al Hospital Queen Elizabeth. Natalie llegó en estado crítico y, aún en coma, su hija nació por cesárea esa misma noche. Las dos sobrevivieron contra todo pronóstico.

Raja fue condenado a 18 años de prisión. Natalie, con uso limitado de una mano, completó una carrera de obstáculos y un descenso en rapel para la organización de ambulancias aéreas que le salvó la vida, y hoy trabaja junto a la policía británica previniendo la violencia con armas blancas.

