Gilberto Nogueira de Oliveira tenía una herida que ningún hombre quiere imaginar y un hospital que, en lugar de protegerlo, lo dejó expuesto.

En diciembre de 2023, su entonces pareja, Daiane dos Santos Farias, le amputó el pene. Durante la atención médica en la Santa Casa de Misericórdia de Atibaia, en el estado de São Paulo, Gilberto autorizó que los profesionales fotografiaran la lesión con fines clínicos. Esas imágenes terminaron circulando en grupos de WhatsApp y en redes sociales.

La Justicia logró vincularlas con el hospital gracias a detalles que aparecían en las propias fotos: un computador, los sistemas internos de la institución y archivos abiertos en pantalla. El tribunal concluyó que fueron tomadas dentro de la Santa Casa y que hubo una exposición vexatoria del paciente. Gilberto había pedido 100.000 reales (unos 18.000 dólares); la sentencia fijó la indemnización en 20.000 (unos 3.600 dólares). Él la considera insuficiente y planea recurrir.

Lo más desconcertante es el destino que quiere darle al dinero. Según contó, parte podría servir para casarse de nuevo con Daiane y para costear una prótesis peniana, procedimiento que también intenta conseguir a través del sistema público de salud.

Daiane fue condenada a 4 años y 8 meses de prisión y obtuvo libertad condicional en noviembre de 2025, tras 683 días presa. Aun con ella tras las rejas, la pareja retomó el contacto: Gilberto aseguró públicamente que la perdonó y que quieren reconstruir la relación.

