Jayne Hardman, de 56 años, vendedora en Redditch, Worcestershire, tenía síntomas raros desde hacía tiempo. Nadie encontraba la causa. Hasta que su perra CeCe le dio un cabezazo accidental en la cara y, sin saberlo, terminó revelando algo que los médicos no habían podido ver.

Dos años tardaron en diagnosticarla con vasculitis, un grupo de enfermedades autoinmunes que inflama los vasos sanguíneos y puede atacar tejidos completos. En su caso, atacó la nariz. Probó tabletas de quimioterapia, pero no fue suficiente: la nariz colapsó por completo y hoy vive con una prótesis.

Jayne cree que es la única persona conocida en perder la nariz por esta causa. Y sospecha algo más: que CeCe, como esos perros entrenados para detectar Parkinson o cáncer por el olfato, pudo haber percibido la enfermedad antes que nadie. Contó su historia en el programa ‘This Morning’ para que más gente conozca los síntomas de la vasculitis a tiempo.

