“Sufrir para superar es la historia de mi vida”: la confesión de Dibu Martínez sobre su infancia sin dinero ni para botines

Por Valentina Ulloa
15 July, 2026

El arquero campeón del mundo recordó cómo su padre trabajaba doce horas en el puerto para pagarle la matrícula escolar y alimentar a su familia.

River lo rechazó. Boca también. Tenía apenas 10 años y ni siquiera dinero para comprarse un par de botines, pero algo en Emiliano Martínez no se quebró. Nació en Mar del Plata en 1992, hijo de un trabajador portuario y una mucama que “se partían el lomo para que él y su hermano tuvieran futuro”.

A los 13 años, Independiente le dio la oportunidad que nadie más quiso darle. Se mudó a la pensión del club, en Villa Domínico, rodeado de un barrio donde abundaban las tentaciones. Mientras otros salían de fiesta, él entrenaba solo, practicando saltar una valla del gimnasio. “Esa ya era mi mentalidad”, contó.

Hoy es el arquero de la Selección campeona del mundo y una de las transferencias más caras para un golero argentino, tras fichar por Aston Villa. Pero él lo resume distinto: “Soy de los que se golpean la cabeza contra la pared cuando las cosas no salen bien”. El éxito, para Dibu, siempre tuvo el mismo precio: sufrir primero.

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