

Dos marmotas del Himalaya se trenzaron a golpes justo al borde de una carretera de montaña.
De la nada, algo pequeño se metió entre las dos: una cría, mucho más chica que las peleadoras, estirando sus patitas como si dijera “ya, basta”. No mordió, no empujó fuerte, solo se paró ahí, entre los cuerpos enredados, intentando abrir espacio con lo poco que tenía.
El video se volvió viral y los usuarios no tardaron en bautizar a la pequeña como la “mediadora familiar” del clan. Los expertos dicen que este tipo de conductas puede ser parte normal de la vida social de las marmotas, pero nadie en redes quería una explicación científica: solo querían ver otra vez a la cría metiéndose donde no la llamaban.
