Sus piercings no cicatrizaron, se infectaron y durante 11 años su cuerpo siguió fabricando tejido: le retiraron casi 400 gramos de queloides de las orejas

Por Valentina Ulloa
8 October, 2026

Jennifer tenía 29 años y llevaba cerca de 11 conviviendo con algo que nadie debería cargar en las orejas.

Todo empezó con unos piercings en el cartílago que no cicatrizaron bien y se infectaron. Lo que vino después no fue una infección eterna, sino algo más traicionero: su cuerpo empezó a fabricar tejido cicatricial sin freno, hasta formar cuatro queloides, dos por oreja.

Con el tiempo alcanzaron el tamaño de una pelota de golf, y no era solo estética: sufría dolor, picazón, dolores de cabeza, náuseas, mareos y hasta perdió parte de la audición.

Fue la dermatóloga Sandra Lee, la famosa Dr. Pimple Popper, quien le extirpó las cuatro masas en el estreno de la tercera temporada de su programa. Una era tan grande que tuvo que retirar más oreja de la prevista, y en una de ellas hubo que hacer un injerto de piel.

En la otra descubrió que lo que parecía una sola masa eran en realidad dos. Al pesarlas: 397 gramos. Para que no volvieran, Jennifer recibió radioterapia superficial, y un mes después ya no tenía los mareos ni los dolores de cabeza, y podía usar audífonos otra vez.

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