Sydney Sweeney, de 28 años, volvió a poner en llamas Instagram con su marca SYRN.
Esta vez fue un anuncio topless, parte de la colección “Do What Makes You Naked”: la actriz recostada en una cama, arqueando la espalda, quitándose capas de ropa interior frente a la cámara. No es la primera vez. Ya había escalado el letrero de Hollywood para colgar sujetadores de su marca, y antes cargó con las críticas por sus jeans de American Eagle y el traje de baño de “Anyone But You”.
Los comentarios en Instagram se dividieron al instante: unos escriben que se ve increíble y celebran la seguridad con la que se muestra; otros insisten en que ya cruzó una línea, que vende su cuerpo antes que su producto. ¿Empoderamiento o estrategia de marketing disfrazada de libertad?
