

Synochok nació el 25 de febrero de 2010. Durante casi nueve años vivió en el patio de una casa en Nizhyn, Ucrania, dentro de una jaula metálica de apenas cuatro metros cuadrados.
Una familia de artistas de circo lo obligó a hacer equilibrio y andar en bicicleta para entretener al público. Vivía sobre ruedas, lejos de cualquier bosque, y mordía tanto los barrotes que terminó con el corazón dañado y los dientes destruidos.
El 17 de septiembre de 2018 sus dueños lo entregaron voluntariamente al refugio White Rock Bear Shelter. Tenía tanto miedo que no se animaba a salir del encierro, así que el equipo veterinario lo sacó dormido tras una cirugía dental. Despertó bajo un árbol, sobre pasto, viendo hojas por primera vez en su vida. Hoy sigue en Ucrania, cava zanjas, juega con troncos y ya duerme su primer invierno en hibernación real.



