Alan Markovitz, empresario de Detroit, hizo algo que ni el peor despecho de telenovela imaginaría: compró la casa justo al lado de la de su ex esposa. Y no se quedó ahí. 🖕

Mandó a fabricar una mano de bronce de casi 4 metros de altura, con el dedo del medio bien arriba, apuntando directo a las ventanas de la casa vecina. Le costó $7,000 dólares y hasta le puso un reflector para que se viera de noche. Según Lenka Tuohy, quien dice ser hija de la ex esposa, la peineta iba dirigida al nuevo pareja de su mamá, con quien supuestamente ella lo había engañado durante el matrimonio. “Esto es sobre él, sobre que no fue un hombre”, declaró Markovitz.

El dueño de tres strip clubs y autor de un libro que se convertirá en serie de Cinemax terminó vendiendo la estatua y donando $5,000 dólares a una organización que ayuda a personas sin hogar en Detroit. “Convirtiendo un negativo en positivo”, escribió él mismo en Facebook.

