“Tanto amor no cabe”.
Con esa frase, Úrsula Corberó abrió su álbum más íntimo: las primeras fotos de sus días como madre, publicadas en sus redes. Nada de alfombras rojas ni poses de estudio. Solo la actriz, su bebé y esa calma extraña de quien acaba de entender que su vida cambió para siempre.

La mujer que muchos conocen por sus papeles en la pantalla aparece esta vez sin personaje: cansada, pegada a su pequeño, con la ternura de quien todavía no se acostumbra a la idea de ser mamá. Es la clase de imagen que nadie ensaya y que, justamente por eso, conmueve tanto.

Sus seguidores respondieron con una avalancha de mensajes de cariño, y no es para menos: pocas veces una celebridad muestra algo tan genuino. A veces el mejor post del año es el que se escribe con una sola frase.
