Taylor Swift llegó a la Academy Museum Gala de Los Ángeles con un vestido azul claro de Dior y, durante unas horas, el tema fue el look.
Pero la conversación cambió de rumbo rápido. Muchos usuarios dejaron de mirar el vestido y se concentraron en su rostro, sobre todo en sus ojos. Algunos pusieron fotos de distintas etapas de su carrera lado a lado y juraron notar diferencias en esa zona.


De ahí salió la teoría más repetida: una posible blefaroplastia superior, la cirugía que modifica el exceso de piel del párpado superior.
Hay un detalle que cambia todo: Taylor nunca ha confirmado haberse hecho ese procedimiento, así que no existe ninguna prueba de que haya pasado por el quirófano. Y las comparaciones entre fotos pueden engañar: el maquillaje, la iluminación y el ángulo de la cámara bastan para que unos mismos ojos se vean distintos de una imagen a otra.

Por ahora, lo único real es la especulación. ¿Tú ves un cambio o solo una buena foto?
