Paddy Pimblett, peleador británico de UFC en peso ligero, dio el peso oficial de 70 kilos el 11 de julio para vencer a Benoit St. Denis. Quince días más tarde, la balanza marcaba casi 87 kilos.

No es la primera vez. Tras perder ante Justin Gaethje en enero por el cinturón interino, su cuerpo llegó a rozar los 95 kilos, casi el doble del límite de su categoría.

El propio Pimblett ya lo había anticipado en 2022, en el podcast de Steve-O: “Creo que tengo un pequeño trastorno alimenticio”, confesó, entre risas nerviosas.
“He tenido días de fiesta. Sinceramente creo que soy adicto a la comida”, repitió ahora. Detrás del peleador que noquea rivales en la jaula, hay un cuerpo que libra otra pelea, la del control.
