Su familia contrató mariachis y los hizo entrar a la casa como si fuera una fiesta cualquiera. Pero no lo era: al día siguiente iban a dormirla para siempre.

Un cáncer en etapa terminal le había robado el tiempo, y lo único que les quedaba era regalarle una despedida digna de lo mucho que la habían querido.
Los mariachis cantaron “Amor Eterno”, la canción que Juan Gabriel le escribió a su madre muerta, mientras Cattaleya movía la cola sin entender por qué todos lloraban a su alrededor.

El usuario @felioks23 subió el video a TikTok con un mensaje simple: “te extraño mucho, Cattaleya”. Miles de personas que nunca la conocieron terminaron llorando con ellos.
Porque todos los que alguna vez tuvieron un perro reconocieron ese dolor tan particular de despedirse de alguien que solo dio amor a cambio de nada.
