Kim Kardashian tenía 41 años cuando una frase suya le costó una tormenta que no vio venir.
En una entrevista con Variety, en marzo de 2022, soltó el consejo que la perseguiría semanas: “Tengo el mejor consejo para las mujeres de negocios: levanten el maldito trasero y trabajen. Parece que hoy en día nadie quiere trabajar.” Las redes explotaron. Le recordaron sus niñeras, sus chefs, sus choferes. Hasta los Oscar, ese mismo mes en Beverly Hills, se dieron el gusto de burlarse del comentario en plena ceremonia.

Lo que pocos esperaban fue lo que vino después. El 28 de marzo se sentó frente a Robin Roberts en Good Morning America y dijo que todo había sido sacado de contexto.

Después, en su reality The Kardashians, confesó que quedó “mortificada”, que la reacción la tomó totalmente por sorpresa. Ni su propia hermana Khloé le hizo el aguante: le dijo en cámara que nadie sentía simpatía por ella.

