Rubén Castro publicó una sola foto: la manita de un bebé agarrando su dedo.


Sobre la imagen escribió tres palabras: “Luar ha llegado”. Era el 1 de mayo de 2021 y este madrileño de 27 años, educador infantil y conocido en redes como “Papá gestante”, acababa de dar a luz.


En el mensaje pidió perdón por su silencio y por no contestar a nadie mientras daba la bienvenida a su hije. Lo definió como lo más difícil y deseado que había vivido, y añadió que la aventura solo acababa de empezar.


Para llegar hasta ahí tomó decisiones poco habituales. Congeló sus óvulos antes del tratamiento hormonal para no poner en riesgo su fertilidad. Renunció a la mastectomía porque quería vivir la experiencia de lactar.


Quedó embarazado mediante inseminación artificial, después de varios intentos, y tuvo que pasar por un comité ético sanitario.
También contó que, con su documentación ya cambiada, en ginecología lo trataban como un error de citación. Entre trámites y ataques en redes, su caso se convirtió en el documental “Papá gestante”.
