Faustino Asprilla tiene una teoría sobre el rendimiento goleador de Hernán Crespo en el Parma, y es tan disparatada que resulta imposible no reírse. 😂

Según el colombiano, cuando el argentino llegó al club italiano, vivía con sus padres, la novia había quedado en Buenos Aires y llevaba seis meses sin ningún tipo de “actividad recreativa”. Asprilla lo diagnosticó de inmediato: problema mental. Sin perder tiempo, llamó a una amiga colombiana que estaba de visita en Parma, los presentó y el resto fue historia. “Comenzaron a salir y a pegarle al peluche”, contó sin filtro. ¿El resultado? Crespo no paró de anotar. ⚽

“¡Problema solucionado! Estaba taponado”, cerró Asprilla con la misma tranquilidad con que uno explica cómo arreglar una cañería. La táctica más inesperada del fútbol italiano, y funcionó. 🏆
