Una mujer de 68 años de edad logró transformar su estado físico y sus indicadores de salud modificando un simple hábito diario en su alimentación.

La ciudadana Beth Hilgartner residente de Barre en Vermont sufría por el incremento en sus niveles de glucosa y colesterol, por lo que su médico le sugirió bajar de peso para evitar el uso de medicamentos como las estatinas.

Tras fracasar con dietas restrictivas tradicionales la paciente incorporó el ayuno intermitente utilizando una aplicación móvil llamada Simple. Mediante una ventana de alimentación programada la usuaria redujo 22 kilos de grasa corporal recuperando su flexibilidad, su energía y alejando el riesgo de sufrir accidentes cerebrovasculares.

