Rebecca Luna tenía 49 años, dos hijas y un diagnóstico que no perdonaba: Alzheimer de inicio temprano, detectado en abril de 2025. Desde Victoria, Columbia Británica, documentó cada etapa para sus miles de seguidores en TikTok, hasta que decidió adelantar la fecha de su propia muerte, del 25 de julio, mediante asistencia médica para morir.
“No quería morir antes de los 50, pero la verdad es que he tenido una vida realmente traumática. Ya he sufrido bastante. He sufrido bastante en este mundo”, comentó Rebecca.
Algunos dicen que fue un acto de valentía: eligió partir rodeada de su hija mayor Maya antes de perder quién era. Otros cuestionan que haya expuesto un momento tan íntimo ante miles de desconocidos, o que la ley canadiense permita esta decisión sin exigir que la muerte sea inminente.
¿Fue un acto de dignidad y control, o se cruzó una línea al convertir la muerte en contenido? Tú decides de qué lado estás.
