Tim Curry tenía 29 años cuando se puso el corsé, los tacones y el maquillaje de un científico extraterrestre que seducía a una pareja de recién casados sin importar su género.


Era 1974, en el Roxy Theatre de West Hollywood, y entre el público estaban Jack Nicholson, John Lennon y Mick Jagger.


Un año después, esa misma criatura llegó al cine en “The Rocky Horror Picture Show”, una película que hoy es la de estreno continuo más larga en la historia y que en su momento escandalizó por mostrar deseo sexual fluido, ambiguo, sin etiquetas, en pleno cine comercial.


Curry contó después que Jagger quiso quedarse con el papel y que el director lo rechazó.


Curry miró atrás sin culpa: “Era parte de la revolución sexual, realmente. El experimento estaba en el aire y era palpable. Les di permiso para ser quienes descubrieron que querían ser”, dijo a Los Angeles Times.
Medio siglo después, siguío estando orgulloso de haber sido ese cuerpo incómodo que nadie sabía dónde clasificar.
