Era lunes por la noche en el barrio Bañado Norte, Corrientes, y la banda ‘Yeison y el After’ tocaba cumbia en un escenario improvisado sobre la vereda. Una fiesta de 15 años, con permisos legales, música en la calle, gente bailando. Nada distinto a cualquier otro fin de semana.

Hasta que un vecino, cansado del volumen, apareció en su ventana con un rifle de aire comprimido. El disparo impactó directo en la frente del cantante, Esteban de Jesús Vallejos. Tuvieron que operarlo de urgencia en el Hospital Escuela para sacarle el balín incrustado en el cráneo. Otra banda que había tocado antes y una joven también recibieron disparos esa misma noche.

Los vecinos ya conocían al agresor: tenía historial de peleas por quejas de ruido en la zona. Nadie disparó por defensa propia ni por una amenaza real. Fue por música. ¿Cuánto vale hoy la vida de alguien frente a la molestia de un vecino?

