Durante siete años, Michael J. Fox siguió trabajando mientras casi nadie sabía la batalla que estaba enfrentando fuera de cámara.
Michael y Tracy Pollan se habían casado en 1988 y acababan de formar una familia cuando, en 1991, él recibió el diagnóstico de Parkinson de inicio temprano con solo 29 años.

Cuando se lo contó a Tracy, ella no hizo grandes discursos. Simplemente le recordó una promesa que ya habían hecho: “En la salud y en la enfermedad”.
Michael decidió mantener el diagnóstico en privado durante años. Siguió actuando, enfrentó también sus problemas con el alcohol y logró mantenerse sobrio mientras intentaba entender cómo cambiaría su vida.
En 1998 finalmente contó públicamente que tenía Parkinson. Dos años después creó la Michael J. Fox Foundation, que desde entonces ha destinado miles de millones de dólares a investigación sobre la enfermedad.
Y Tracy siguió ahí.
Hoy llevan 38 años casados, tienen cuatro hijos y, en los Emmy de 2026, toda la familia estuvo presente cuando Michael recibió el Bob Hope Humanitarian Award por décadas de activismo e investigación sobre el Parkinson.
Aquella frase que Tracy le dijo cuando todo parecía cambiar terminó convirtiéndose, literalmente, en la historia de su matrimonio.
