Nelly no avisó que iba a llegar. Pasó por el autoservicio donde trabajaba su madre, se detuvo en la ventanilla y le pidió que lo acompañara. Allí le dijo que podía renunciar: ella llevaba más de 30 años trabajando en la industria de la comida rápida.

El cantante recordó la escena al conversar con Scott Evans y Kit Hoover, de Access Daily. Contó que fue lo primero que hizo después de alcanzar el éxito en la música y que es uno de sus mejores recuerdos.

“No le dije que iba a ir. Simplemente pasé por el autoservicio y me detuve en la ventanilla… Le dije: ‘Oye, deberías venir conmigo. Puedes renunciar’. Y ese es básicamente el mejor recuerdo que tengo, poder llegar a su trabajo y decirle que ya no tiene que trabajar allí”, contó.