Emilio Ballack tenía 18 años y seis días antes de morir había publicado una foto en Instagram desde la casa de vacaciones familiar en Portugal. No había ninguna señal de que sería la última.

En 2021, el hijo mediano de Michael Ballack murió en un accidente de cuatrimoto en terreno irregular. Según la policía portuguesa, el vehículo retrocedió y lo aplastó. Fue declarado muerto en el lugar. Tenía 18 años, había nacido en 2002, y su padre era una de las mayores leyendas del fútbol alemán: el capitán que llevó a Alemania a la final del Mundial de 2002 y al tercer lugar en 2006.

Durante casi cinco años, Ballack no habló. Ni una palabra pública sobre lo que había perdido. Recién en marzo de 2026, con el mundo del fútbol volviendo los ojos a Alemania por el Mundial, el ex mediocampista encontró la voz para hablar por primera vez del dolor, de la familia, y de lo que significa seguir viviendo después de enterrar a un hijo.
