Un brutal crimen ocurrido dentro de una prisión británica ha vuelto a abrir el debate sobre uno de los códigos más conocidos del mundo carcelario.

Kyle Bevan, de 33 años, cumplía cadena perpetua por el asesinato de la hija de dos años de su pareja cuando fue atacado dentro de su celda por otros tres reclusos: Mark Fellows, David Taylor y Lee Newell, todos ellos condenados previamente por homicidio.

Según la investigación, los tres hombres ingresaron a la celda de Bevan y lo atacaron durante varios minutos. Luego de terminar su trabajo, acomodaron el cuerpo sobre la cama para que pareciera que estaba dormido y el crimen no fue descubierto hasta el día siguiente.

Durante el juicio, la jueza señaló que Bevan fue elegido específicamente por haber sido condenado por la muerte de una niña. También reveló que, luego del ataque, la noticia se propagó rápidamente por la prisión y algunos internos incluso felicitaron a los responsables.

Los tres agresores recibieron nuevas condenas de cadena perpetua por el incidente.

El caso ha generado un intenso debate en redes sociales. Mientras algunos sostienen que incluso los peores criminales tienen derecho a cumplir sus condenas sin ser atacados, otros señalan que los delitos contra menores suelen convertir a los condenados en objetivos dentro de las cárceles de todo el mundo.
Aquí el video del momento:
