
En una situación de emergencia masiva, los médicos utilizan un sistema llamado Triaje. No se trata de quién grita más fuerte, sino de quién tiene más probabilidades de sobrevivir si se interviene de inmediato. Analicemos a nuestros tres pacientes:
Paciente 1: La Fractura Expuesta
Aunque es la escena más impresionante visualmente por el hueso y la sangre y por ser un niño, además de que es el paciente quien más ruido hace por el dolor, suele ser el que puede esperar un poco más si la hemorragia no es arterial masiva. El dolor no mata, la falta de aire sí.

Paciente 3: El Trauma Abdominal
Este paciente está entrando en un “shock hipovolémico” (hemorragia interna). Está pálido y sudoroso porque su cuerpo está perdiendo sangre por dentro. Es una urgencia absoluta, pero hay algo que va antes que la circulación.

Paciente 2: La Insuficiencia Respiratoria
Este es el paciente que está a segundos de morir. Los labios azulados (cianosis) y la pérdida de conciencia indican que su cerebro no está recibiendo oxígeno. Sin oxígeno, el corazón se detendrá en cuestión de minutos.
LA RESPUESTA CORRECTA: EL PACIENTE 2 🏆

En medicina de emergencia se sigue la regla del A-B-C:
A (Airway): Vía aérea.
B (Breathing): Respiración.
C (Circulation): Circulación.
El Paciente 2 tiene comprometida la vía aérea y la respiración. Si no lo estabilizas primero, morirá antes de que puedas siquiera revisar al paciente con la fractura. El Paciente 3 sería el segundo en prioridad y el Paciente 1 el tercero.
