De noche, en algunos parques de Londres, hay árboles que parecen desafiar el invierno. 🌳
Sus ramas están completamente peladas, sin una sola hoja, pero desde lejos se ven verdes y frondosos. La explicación no tiene nada que ver con la botánica: miles de periquitos de collar eligen esas copas como dormidero cada tarde, y sus plumas verdes cubren cada rama disponible.

Esta especie, originaria de África y Asia, encontró en el clima suave de la ciudad y la comida abundante el lugar perfecto para multiplicarse. Ahora se cuentan por miles, y cuando se agrupan al atardecer generan un espectáculo de movimiento y ruido que ningún londinense olvida fácilmente.

