Randy Fyllesvold tenía 43 años cuando murió en un choque cerca de Maxbass, Dakota del Norte, en septiembre de 2025.

Dejó a su esposa Kharra, a sus dos hijos pequeños y 1.400 acres de maíz, soya y canola sin cosechar, justo cuando el invierno empezaba a apretar. Dos amigos suyos, Wyatt Thompson y Andy Gates, no lo pensaron dos veces, armaron en silencio una red de voluntarios que terminó reuniendo a unos 75 agricultores de más de 10 comunidades vecinas.

Llegaron con 12 cosechadoras, 7 carros graneleros y más de 40 camiones semirremolque, y en apenas unos días terminaron todo el trabajo sin cobrar un solo dólar. Kharra describió la llegada de esa flota como algo “sencillamente espectacular”. La prueba de que en el campo, la familia también se hace de vecinos.

