Stefanie no dijo nada. Solo escuchó. Un año después de perder a su hija Autumn, de 12 años, tras un incendio en su casa de Minnesota, apoyó un estetoscopio sobre el pecho de una desconocida y volvió a oír un latido que conocía de memoria. Era el corazón de su niña.

La mujer que lo recibió se llama Sandra Segebart, vive en Oklahoma y recibió el trasplante el verano pasado. Condujo hasta Minnesota para agradecerle a la madre y llevó una sorpresa: el estetoscopio. En el video del encuentro, difundido por CBS News, Stefanie aparece visiblemente conmovida, escuchando en silencio.

“Ella tiene el corazón de mi hija, así que creo que eso la convierte en parte de mi familia”, dijo Stefanie. Sandra, por su parte, sintió que Autumn sigue viva a través de ella y que ese corazón la mantiene con vida.

Autumn era una niña deportista, de voleibol, tenis y baloncesto. Stefanie estima que cientos de familias podrían verse impactadas por los órganos que su hija donó.

