Un árbol neozelandés floreció como nunca y le devolvió al kākāpō algo que no tenía hace 75 años: más de 300 ejemplares vivos

Por Ian Price
12 September, 2026

El kākāpō casi desaparece del mundo hace un siglo. Cazado por depredadores que ni siquiera eran de su tierra —gatos y armiños llegados con los colonos—, este loro neozelandés llegó a tener apenas 51 ejemplares vivos en 1995, cuando comenzó el programa que intentaría salvarlo.

Andrew Digby

Este año pasó algo que nadie esperaba: el rimu, un árbol nativo de Fiordland, tuvo una fructificación masiva que llenó de alimento las islas donde cría la especie. El resultado fue una temporada histórica: 90 polluelos nacieron y sobrevivieron, elevando la población total de 235 a 325 aves. Es la primera vez en 75 años que el kākāpō supera los 300 ejemplares.

Es el único loro nocturno y no volador del mundo, el más pesado que existe, y puede vivir hasta 90 años. Lo que antes tomaba 16 años de trabajo, esta vez lo logró en una sola temporada, gracias a la naturaleza y a un equipo que nunca dejó de cuidarlo.

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