Sir Benjamin Slade tiene 79 años, dos castillos y un problema: nadie va a heredarlos si no consigue un hijo varón pronto.

Por eso publicó una lista de requisitos que parece sacada de otro siglo. La candidata debe medir más de 1,67 centímetros, tener veinte años menos que él, no ser del signo acuario y jamás haber leído The Guardian. Tampoco acepta mujeres de países cuyo nombre empiece con “I”, lo que deja fuera de un plumazo a Irlanda, Italia, India y buena parte de Europa.

A cambio ofrece 60.000 euros al año, casa, coche y un campo de faisanes en su finca de Somerset, Inglaterra. Todo con tal de asegurar que su título de baronet, heredado en 1962, no se extinga con él.

