Un artista iraní pintó a la mujer de sus sueños sin conocerla. Un año después la encontró en la vida real y se casó con ella

Por Andrea Araya Moya
13 August, 2026

Ahad Saadi estaba cansado de que su madre le preguntara cuándo se iba a casar.

Así que en 2008, este artista iraní decidió imaginar a su pareja ideal y la pintó con Azarnegari, su técnica de quemar tejidos para crear imágenes. No tenía a nadie en mente. Solo un rostro que inventó por completo.

A finales de 2009 expuso ese retrato en una galería de Tabriz. Entre los visitantes llegó Parisa Karamnezhad, otra artista, y se quedó paralizada frente al cuadro: el cabello rizado, los ojos, los rasgos, todo se parecía a ella. Ahad sintió lo mismo al verla, pero Parisa tenía pareja en ese momento y cada uno siguió su camino.

Pasó un año y medio hasta que Ahad la encontró por Facebook. Ya soltera, ella aceptó cenar con él. Esa misma noche, casi sin conocerse, Ahad le propuso matrimonio. Parisa no respondió esa noche, pero al día siguiente lo llamó y dijo que sí.

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