Un británico lleva más de 45 años en una celda de vidrio construida solo para él: mató a cuatro personas y tres eran abusadores de menores

Por Josefina Reyes
5 October, 2026

Robert Maudsley tenía 20 años cuando, en marzo de 1974, estranguló, apuñaló y golpeó con un martillo a John Farrell, un hombre que le había mostrado imágenes de abuso sexual infantil. Después caminó hasta una comisaría y se entregó diciendo que necesitaba ayuda.

Lo enviaron al hospital psiquiátrico de Broadmoor, y allí empezó la parte más oscura de su historial. Dentro de ese centro mató a un pedófilo condenado. Más tarde, en otra prisión, entró a la celda de Bill Roberts, de 56 años, y lo atacó con un cuchillo casero. Luego dejó el arma en la oficina del ala y avisó a los guardias de que en el recuento faltarían dos presos.

Desde entonces vive en una celda de cristal hecha a medida, con la comida entregada por una trampilla y vigilancia las 24 horas por parte de funcionarios que rotan en parejas. Su condena es cadena perpetua sin posibilidad de libertad.

La prensa lo bautizó como el verdadero Hannibal Lecter, aunque el rumor de que comió parte del cerebro de una víctima está desmentido. Nació en Liverpool, fue el cuarto de 12 hermanos y creció entre un orfanato y los maltratos de su padre.

Puede interesarte