Iestyn Morgan nadaba cerca de la playa de Trefin cuando notó algo extraño debajo del agua.

Primero fueron tres tentáculos. Luego diez. Después veinte, extendiéndose como una cortina translúcida bajo la superficie. El buceador de 21 años, oriundo de Pembrokeshire, Gales, comprendió que estaba frente a una medusa melena de león, Cyanea capillata, con una longitud total estimada entre 10 y 15 metros: casi el tamaño de un autobús. Morgan grabó todo con su cámara y lo compartió en Instagram a finales de agosto.

Lo inquietante no es solo el tamaño. Esta especie habita normalmente en las aguas frías de Escocia y rara vez se aventura tan al sur. Morgan, que documenta vida marina desde hace años, contó a la BBC que era la primera vez que veía una así en Gales, y que últimamente también ha notado peces propios de aguas cálidas del Mediterráneo nadando donde antes nunca aparecían. Para los científicos, el mar le está mostrando algo que no debería estar viendo.
