Un cubo. Así describieron muchos la forma que sobresalía de la espalda de Donald Trump el viernes en un mitin en Long Island.

La escena quedó grabada en un video que la propia secretaria de prensa saliente de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, subió a X: el presidente, de 80 años, bajando del escenario hacia la multitud con algo rígido marcándose bajo la tela del traje. No se movía, no se acomodaba, simplemente estaba ahí. Y eso fue suficiente para que medio internet se pusiera a especular.
El periodista Aaron Rupar bromeó preguntando qué artilugio llevaba puesto. George Conway apuntó directo a la marca de pañales Depend. Martina Navratilova fue más simple: dijo que era un pañal, sin vueltas. Otros hablaron de una bolsa de colostomía, o hasta de un levantamiento de glúteos. La Casa Blanca no aclaró nada. Y el propio Trump, esa misma noche, olvidó el nombre de la funcionaria que acababa de respaldar en su discurso.
