Eran las 406 colmenas más desafortunadas de Texas. El domingo 21 de junio de 2026, un camión de 18 ruedas que las transportaba perdió el control y volcó en una zanja en Mauriceville, comunidad rural del Condado de Orange, cerca de la frontera con Louisiana. El resultado fue matemáticamente aterrador: entre 60,000 y 80,000 abejas por colmena, multiplicadas por 406. Al menos 24 millones de abejas melíferas agitadas salieron al aire libre al mismo tiempo.

Los servicios de emergencia del condado emitieron de inmediato una alerta pública para los residentes del área de Colony Drive: puertas cerradas, ventanas selladas, sin salir bajo ninguna circunstancia. Christie Ray, dueña del negocio apícola Queen Bee Supply y vecina de la zona, fue una de las primeras en llegar a documentar la escena. Chris Moore, de Moore Honey, acudió con su hijo y empleados junto a voluntarios de otras tres empresas apícolas de la región para intentar recuperar lo que quedara. Su diagnóstico fue frío y preciso: solo alrededor del 25% de las colmenas sobreviviría, dependiendo de cuántas reinas quedaron con vida tras el impacto.

Ninguna fuente confirmó el estado del conductor del camión. Su identidad y condición permanecían sin revelar al momento de la publicación. El camino quedó intransitable. El dueño de las colmenas tampoco fue identificado públicamente, aunque la pérdida económica es considerable: 406 colmenas representan una inversión de escala comercial que, en su mayoría, quedó destruida en segundos sobre el asfalto de una zanja en Texas.
