Estaba haciendo sus labores del campo cuando lo vio: no uno, sino dos. Una pareja de jaguarundíes recorriendo la montaña, tranquilos, como si el mundo exterior no existiera. El problema es que ese mundo sí existe, y durante décadas no había un solo registro oficial de estos felinos en Colombia.

El jaguarundí (Herpailurus yagouaroundi) es considerado uno de los animales más difíciles de detectar en todo el continente americano. Tiene el tamaño de un gato doméstico grande —entre 4 y 8 kilos, hasta 76 cm de largo— pero un instinto de ocultamiento tan desarrollado que puede vivir justo al lado de una comunidad sin que nadie lo note. Pelaje uniforme, patas cortas, cuerpo alargado: más parecido a una nutria que al felino que en realidad es. La especie evita activamente la presencia humana y prefiere los matorrales y la vegetación más cerrada. Que alguien lo captara en video, y en pareja, es un hallazgo que llamó la atención de científicos a nivel internacional.

Lo que nadie esperaba fue la reacción del campesino. Cuando le preguntaron dónde exactamente había grabado el video, se negó a responder. No por desconfianza ni por indiferencia, sino por todo lo contrario: sabe que revelar el punto exacto del avistamiento podría atraer a cazadores furtivos. Así que el único mapa que existe está guardado en su cabeza. 🌿

