Manteles blancos, candelabros, arreglos florales y platos servidos bajo campanas de acero. Todo estaba preparado para un banquete que terminó provocando la indignación de quienes consideraron excesivo semejante despliegue.
El 28 de septiembre, el reconocido chef francés Thierry Marx organizó una cena gastronómica para 39 perros en el museo Carnavalet de París, junto con Bab’in, una marca de alimentos para mascotas.
Los invitados de cuatro patas disfrutaron de un menú que incluía pollo, arroz basmati, zanahorias con jugo de carne en gelatina y flores comestibles. El objetivo era conseguir un récord Guinness y, al mismo tiempo, apoyar una causa benéfica.
Sin embargo, la iniciativa desató críticas por considerarse un lujo innecesario mientras muchas familias francesas enfrentan dificultades económicas. Incluso el chef Yannick Delpech cuestionó públicamente a Marx y puso en duda las motivaciones comerciales del evento.
Ante la polémica, Marx defendió su decisión de preparar comida de calidad para los animales y recordó que el evento también tenía un propósito solidario. De hecho, la empresa organizadora donó el equivalente a 10.000 comidas a una asociación que ayuda a animales abandonados y maltratados.
