Las propias cámaras de seguridad de la Catedral de Tehuacán, en Puebla, lo grabaron todo. 🎥 Un hombre vestido de traje y corbata negra —presunto colaborador del templo— introduce la mano en las bolsas de limosna recolectadas durante la misa, saca billetes y monedas, y se los guarda en el bolsillo con una calma que hiela la sangre. Para no levantar sospechas, deja una parte del dinero adentro. Los fieles, convencidos de que esa ofrenda llegaría a donde se supone que debe llegar, ni se enteraron. 😤

El detalle que más revuelve el estómago: en un momento del video, una compañera de trabajo se acerca y el hombre estuvo a centímetros de ser descubierto. Pero siguió. El video comenzó a circular el 13 de marzo de 2026 y se viralizó en horas en X, Instagram y TikTok, desatando una ola de indignación masiva. Según el Artículo 373 del Código Penal de Puebla, el hecho podría tipificarse como robo agravado por cometerse en un inmueble religioso protegido. 📋

Y mientras las redes ardían, la Diócesis de Tehuacán no emitió un solo comunicado. Sin identificación del involucrado, sin confirmación de denuncia formal, sin ninguna explicación. El silencio de la institución terminó siendo tan comentado como el robo mismo. 🙏💸
