Un cura brasileño convirtió su iglesia en refugio animal y ya lleva más de una década encontrándoles familia durante sus misas

Por Aracely Molina
27 May, 2026

João Paulo Araujo Gomes no predica solo con palabras. Desde 2013, este sacerdote de la parroquia de Santana en Gravatá, Brasil, recoge personalmente perros heridos o hambrientos de las calles, los lleva a su casa parroquial, les da atención médica, baño y comida, y cada domingo los sienta cerca del altar durante la misa 🐾. La idea es simple y poderosa: que los fieles los conozcan, los toquen y se animen a adoptarlos formalmente. Decenas de perros ya encontraron hogar gracias a este ritual semanal. Los que nadie adopta no vuelven a la calle — se quedan bajo su cuidado indefinidamente. En más de una década, el padre João no construyó un refugio ni pidió fondos: convirtió lo que ya tenía, su iglesia y su comunidad, en el sistema de rescate más cálido de Brasil. 🇧🇷

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