Un día Robin Williams hizo reír a Koko, una gorila que estaba de luto tras la muerte de su pequeña cría

Por Andrea Araya Moya
24 June, 2026

Koko llevaba seis meses sin reír. La gorila más famosa del mundo, capaz de comunicarse con más de 1.000 señas, había perdido a su cría y desde entonces vivía sumida en un silencio que sus cuidadores no sabían cómo romper.

En 2001, Robin Williams llegó al santuario en California donde vivía Koko y pasó tiempo con ella sin guiones ni cámaras encima: solo gestos, cosquillas y esa empatía desbordante que lo hacía único. En minutos, la gorila comenzó a reír. Sus investigadores dijeron que era la primera vez en meses que la veían así. Williams también salió transformado: confesó que fue uno de los encuentros más significativos de su vida. 🥹

Pero el momento que quedó grabado para siempre fue al final. Koko tomó la mano del actor y la colocó sobre su propia cabeza. En el lenguaje de los gorilas, ese gesto significa: “hazlo otra vez”. Dos seres de mundos distintos, unidos por algo que no necesita traducción. 🦍❤️

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