Adris Ali tenía 22 años y solo 3 meses como “picker” en el centro logístico de Amazon en Rugeley, Staffordshire, cuando el 4 de noviembre de 2017 tomó un cuaderno de una estantería, lo encendió con un encendedor y se alejó.

Según la fiscalía, quería tiempo libre por problemas con su pareja y se sintió “irrespetado y frustrado”, por parte de su jefe de equipo cuando rechazó su petición. Nunca se confirmó que el jefe actuara mal o que efectivamente le faltara el respeto. Ali reaccionó prendiendo fuego a una pila de papeles con un encendedor antes de retirarse del lugar.

El incendio destruyó 613.549 unidades, obligó a evacuar a más de 1.200 trabajadores y costó cerca de 10 millones de dólares. Nadie resultó herido. El 11 de septiembre de 2018, el juez lo condenó a 4 años de cárcel.

