Carlo Ancelotti entonó el himno de Brasil ante Escocia en Miami y las redes brasileñas explotaron — pero no todos celebraron lo mismo. 🔥

Para un lado, el gesto del técnico italiano fue una muestra de respeto y pertenencia genuina: “Soy parte de este país, con honor”, declaró en conferencia tras el 3-0. Lleva apenas un año en el cargo, es el primer DT extranjero en dirigir al Scratch en un Mundial, y aun así se aprendió cada sílaba de uno de los himnos más difíciles del mundo. Para ese sector, eso vale más que cualquier pasaporte. 👏

Pero para el otro lado, la pregunta es incómoda: ¿tiene más derecho a cantar ese himno un italiano que llegó en 2025 que millones de brasileños nacidos en el país? ¿Dónde está la línea entre compromiso y apropiación? 🤔 ¿Tú qué opinas — el gesto de Ancelotti es admiración genuina o exceso de confianza?

