Un fotógrafo dejó de buscar cachorros perfectos y encontró la verdadera ternura en los hocicos blancos y las miradas cansadas

Por Javiera Müller
6 August, 2026

Christian Vieler no persigue cachorros saltando frente a la cámara.
Busca algo distinto: hocicos completamente blancos, ojos cansados de tanto mirar con lealtad, cicatrices que cuentan historias de años enteros. Cada retrato suyo es un homenaje a los perros que el mundo suele ignorar, los viejitos que ya no corren tan rápido pero que siguen mereciendo un lugar en un sillón calientito.

Detrás de las fotos hay una realidad dura: los perros mayores son los últimos en salir de los refugios. Mientras las familias hacen fila por cachorros, ellos esperan años enteros, a veces toda una vida, por alguien que los mire y no vea la edad, sino la ternura que todavía tienen para dar. El trabajo de Vieler cambia esa mirada, una fotografía a la vez.

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